Al fin pude comer, me siento muchisimo mejor.
Y después del último bocado anoche decidí que tenía que cambiar la actitud.
Hoy empieza una nueva semana y con ella una nueva oportunidad de renacer (que irónico tener que usar esa palabra para consolarme).
Esperé durante todo el año estas vacaciones de verano y no voy a permitir que nada me las arruine.
No me voy a alojar en la angustia, no me voy a encerrar en la pérdida, no me voy a quedar en el dolor.
Es el momento de levantarme y salir adelante, con más fuerza, con más ganas.
La vida es preciosa y hay que vivir con intensidad y lo cierto es que sin comer, durmiendo poco y torturandome la cabeza no iba a lograr la plenitud.
Soy demasiado linda como para hacerme problema por un feo, aunque más de una vez me tiente y me tenga que atar las manos para no llamarlo.
Tengo algunos proyectos para concretar en estos meses y me voy a abocar solamente a eso.
El amor verdadero va a llegar solo, a su debido tiempo. Pero por ahora no quiero saber más nada con nadie.
Al fin y al cabo y dándole algunas vueltas fue lo mejor que me pudo pasar; un alivio no tener que estar pendiente de una persona que me ignora.
La vida es justa, todo pasa por algo y esto no fue la exepción.
Como estoy necesitando el mar y la brisita nocturna de la costa.
No importa, ya queda poco y se que lo mejor está por venir.
Como vos mismo me dijiste: soy una chica feliz, con buena energía, y pienso que no tengo razones para cambiar eso.
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