Ya termino, es literalmente 1 y media semana más de colectivos y después vacaciones plenas.
Sin ruido, sin gente. En casa tomando sol y pensandolo bien... en la pileta. Tengo ganas de armarla.
Como mucho en la oficina a la mañana, como para hacer buena letra y no pedir una mano prestada para rascarme porque con las mías no me alcanzan.
Pienso en el mar, la arena la cindor con facturas y la brisita de la noche de mardel y el cuerpo se me relaja solo.
Este año me merezo paz más que ningún otro.
Fueron demasiadas cosas, muy intenso.
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