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Sé que estoy en el medio de ningún lugar

jueves, 19 de diciembre de 2013

one and only

Sumida en la lectura, con los pensamientos vagando en una capa de la atmósfera desconocida por mi y aún no descubierta por la ciencia. Esa capa en donde vuelan las cabezas y los sueños se instalan y hacen nidos en el aire.
 Leyendo con atención cada linea, situandome en cada lugar que describe el párrafo, imaginando lo que sentiría recorriendo cada calle de Londres, cada biblioteca de Paris.El placer que me provocaría estar extremadamente abrigada, con la nariz colorada como un reno, con las orejas y las mejillas cortadas por el frío. Con la lluvia resbalandome por las mejillas.
Googleo los sitios que no conozco y se me ilumina la mirada de sorpresa y admiración.
Pienso si algún día voy a poder estar ahi, pienso que con mi papá somos dos polos opuestos pero que en la curiosidad de viajar, en el amor por el frío, los libros y el café nos parecemos mucho.
También somos bastante iguales en cuanto a la complejidad de palabras que nos gusta usar para decir una frase sencilla.
El ruido chillón del timbre me baja de las nubes y me obliga a levantarme de la silla, a dejar mi taza de café sobre el escritorio e ir a abrir la puerta. Saludar efusivamente a un cliente que a penas conozco y que me pide perdón por haber llegado tarde. Estoy tan entretenida soñando que se lo perdono en silencio y me vuelvo a sentar.
Intento seguir divangando un poco más, un ratito extra al menos, pero no lo consigo.
El teléfono no sonó en toda la mañana, pero una menos diez minutos de la tarde se le ocurre no parar de molestarme. 
Acá es siempre igual, creo ya haberlo contado pero la rutina no cambia de ni de casualidad. Nunca surgen imprevistos, nada fuera de lugar, nada que no esté en los planes invisibles pactados por un ser fantasmal que ignoramos.
Abrir la reja, después las 2 puertas: la del pasillo y la del salón. Abrir la ventana de atrás, de par en par porque soy muy obseciva con la ventilación. La entrada de aire es fundamental para mi, purifica, oxigena.
Prendo el ventilador de atrás, el de adelante, el aire acondicionadoy abro la puerta de entrada. Levanto las persianas y abro las cortinas, que todos los días, sin exepción, sin darme un descanso, se cae. La insulto y la levanto usando todo el cuidado y la delicadeza de la que soy capaz.
Saco los carteles y ato los volantes con precaución y fastidio a la vez. Preparo el café, 5 cucharadas de instantaneo y media jarra de agua, sin margen de error, exacto, puntilloso. 
Me siento en la computadora, abro el facebook y me levanto solo para ir al baño, prepararme otro café o abrir la puerta/atender el teléfono.
Se cumple a raja tabla todos los santos(o putos) días la misma regla y a mi me aburre en demasía.
Quisiera tener un trabajo más dinámico, en el que yo pueda manejar las cosas y poner las reglas. En el que me sirvan el café y no servirlo, en el que me deriven los clientes y no derivarlos. 
Se que no puedo pedir nada a esta edad pero es mi deseo para el futuro, cuando de clases de canto en mi estudio o pueda poner mi propio consultorio como psicologa.. o ambas.



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