Me siento mucho mejor.
Ya de por sí, el frío hace que todo sea mucho más lindo o que, por los menos, el mal humor no me lo tome tan a la tremenda.Aunque a decir verdad, no soy de las personas que acostumbran a estar de mal humor, es más, casi siempre me burlo de mis "desgracias"(entre muchas más comillas de las que puse). Transitar por la vida con peso, pero con la cuota justa de liviandad. Eso leí en un cartel en la casa de Loli, y lo entendí en lo más profundo. Gente que vive la vida y gente que unicamente la sufre. Debo confesar que yo estoy en el medio; ni muy muy, ni tan tan. Me preocupo mucho por lo que piensa el resto pero, de vez en cuando, conecto los cables correctos y hago lo que se me antoja, que por lo general, a los ojos de los que me rodean y más precisamente de mi familia, son locuras.
Hablando de eso, volví al viejo placer de una clase de canto en grupo. Volví a entrenar mi vergüenza, mi miedo y mi inseguridad en público. Me hace bien pasar ratos con gente; lo digo porque soy muy solitaria en general y siempre elijo manejarme por mi cuenta. Pero una vez a la semana puedo salirme de ese lugar arisco y antipático y transformarme en la persona social que el mundo prefiere que sea. Y que, en algunos casos, hasta yo preferiría ser.
Salí con un sabor dulce en la boca y me gustó descubrirme un poco más... no se, no encuentro la palabra; ustedes creo que ya me conocen y comprenden a lo que hago referencia.
El modo de escribir de una persona dice mucho de la misma. Y mi manera de escribir lo dice todo sobre mí. Cada punto, cada coma y cada espacio ubicado en un determinado lugar hace que mis sentimientos se expresen en los términos que quiero utilizar; los que describen con exactitud mi estado de ánimo.
Estuve desde la una hasta recién en la cama y juro que no me podía levantar. Despertarse a las cinco tiene este tipo de consecuencias, aunque hay días que lo llevo con más ligereza y hasta podría decir que me gusta. Sí, increible.
Algo hizo un click desde el fin de semana a esta parte y por un motivo que desconozco estoy sonríendo más veces al día. Que importante es eso, y pensar que a veces no lo tomo en cuenta.
No soy partidaria de tomarme la vida con demasiada positividad(odio a mi mamá por heredar eso de ella), es más, desconfío de la gente optimista. Pero sí pienso que no hay que hacerse exagerado problema por nada. Todo tiene solución, menos la muerte, decía mi abuelo y creo que es lo más sabio que me enseñó en la escasa relación que teníamos.
Encarar el contratiempo con una sonrisa hace que parezca mucho menos grave de lo que en verdad es.
Ningún inconveniente por más dificultoso que parezca, carece de reparación. Eso es algo que tengo claro desde no tan chica, que los obstáculos que me tocaron atrevesar me enseñaron a los golpes. Y hago cada día mi mayor esfuerzo para transmitírselo a los demás.
Releí el texto para ver que podía agregar y me mente se quedó en blanco de un soplido.
Solo puedo anexar que me resultó muy plácido percibir que todo esto salió de mi cabeza cuando abrí el blog sin saber que decir.
Recomiendo escribir tanto como comer. Ayuda a acomodar las ideas y se los dice una mina que necesita incorporar una gran parte de órden a sus cosas.
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