Se el poder que me acabás de dar, soy consciente de la intensidad con la que suelo mirar. Profundo, a fondo. Penetrante. Sin duda demasiado para ser una hora tan precoz.
Para cualquiera provocar ese estado a la vez de incomodidad, curiosidad y gusto en otra persona sería suficiente, pero no para mi. No me alcanza.
Gracias a mi papá y a mi mamá tengo estas piernas preciosas que amo con locura, asi que decido rendirles honor haciendo un buen uso de ellas, y como de costumbre.. no me defraudan.
Las cruzo, te miro, me mirás. Pestaneo, abro la ventana, me acomodo el auricular derecho y te vuelvo a mirar.No te conozco pero puedo reconocer a kilómetros de distancia cuando a un hombre le causa placer observarme. Mi frescura te envuelve, mi sensualidad te despierta algo que por alguna razón no podés manejar y de pronto sos incapaz de sacarme la vista de encima.
En el preciso momento en el que caigo en cuenta de que conseguí lo que quería, me canso y abandono la partida. Así, así de inestable como siempre.
En el preciso momento en el que caigo en cuenta de que conseguí lo que quería, me canso y abandono la partida. Así, así de inestable como siempre.
Sos un hombre con una edad considerablemente mayor a la mía, y te divertís más que un adolescente con mi jueguito histérico.
Ojalá pudiera controlar cualquier situación de este modo, pero no todo se puede con la actitud sexy.
Ojalá pudiera controlar cualquier situación de este modo, pero no todo se puede con la actitud sexy.
No se a que venía todo esto.
Ahhhhhh, si. A que esta última semana tengo el humor de una enamorada.
Todo me sale bien, no me puedo quejar de nada. Ufffffffffffffffffffffff que impacto leer eso; no lo escribo muy seguido.
Pero bueno, cuando la suerte está del lado de uno, no se puede desaprovechar.
Estoy en un extraño estado de plenitud. Y digo -extraño- porque no tengo todo lo que desearía para estar plena.
Intento ser feliz con lo que tengo y me está saliendo de maravilla.
Ultimamente me levanto de buen humor, cantando, con una sonrisa. Valoro saludar a mi mamá con un abrazo cuando llega, a mi papá con un beso. Charlar con mi hermana mientras merendamos. Prepararle la leche a mi hermanito y ayudarlo a hacer la tarea, sin desgano. Decirles a mis amigos que los amo con frecuencia.
Y sobre todo pensar en positivo. Trato de creer que todo va a salir como tiene que ser y que lo peor que puede pasar al final no es tan malo.
No me estreso en el colectivo, ni en el tren. No me apuro para tomar el café, no me atraco con lo primero que encuentro.
Tratar mal a mi abuela por teléfono me resulta casi inevitable. Pero si todo sigue así de precioso a lo mejor en un tiempo hasta pueda ser amable con ella.
Es por épocas, claramente.
Estoy en un momento buenisimo y lo mejor es que no me estoy poniendo trabas para disfrutarlo.
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