Lloré mas esta semana que en los últimos 3 años.
Pero sé que esto me pasa 1 sola vez en 12 meses, asique supongo que no se va a volver a repetir.
Me la tengo que bancar como una señorita inglesa y fumarme hacer las cosas sin ganas, porque creo que esa es la expresión correcta: no tengo ganas de nada. Ni siquiera de seguir llorando, ni de llamarte, ni de que me llames. Ni de escucharte, ni de sentirte. Ni de salir, ni de comer. Ni siquiera de ver a mis amigos. Ni de escuchar música, ni de sacarme el pijama. Que se entienda: cuando digo de nada ES DE NADA.
Me alegra estar de vacaciones, me alegra estar preparando la muestra de fin de año, me alegra saber que al menos esta angustia me va a traer unos kilitos menos por mi falta de apetito.
No hay caso conmigo.. si no tengo problemas me los invento. No entiendo porque. Lo único que me salva es el don (o la virtud) que me tocó de reírme de mis propias desgracias. Tengo mucha mala suerte, eso es una realidad, no me lo invento. No importa, como digo siempre: a veces es necesario tocar fondo para salir a flote. Todavía no llegó el tiempo de sslir a flote y lamento decirlo pero creo que ese tiempo depende de un puto llamado telefónico. Que mal, que mal, soy la primera en pensar que no se puede depender de alguien para ser feliz. Bueno, una vez me lo permito. Depender de alguien UNA VEZ me lo permito. Siempre me las arreglo sola, solisima, hasta borracha en una nube de alcohol y en un estado calamitoso.
Basta, ya estoy escribiendo forradas.
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