Tal vez ni siquiera deberìa escribir sobre esto porque no tiene sentido. No tiene sentido por una clara y contundente razòn: no me importa y me rìo de eso, pero no reniego de que alguna vez me importò.
Jajajaja me resultò algo extraño que mis amigas vengan corriendo a contarme que mi ex volviò con su ex. Supongo que tienen una visiòn un poco distorcionada de mis reacciones. Calculo que pensaron que me iba a afectar en gran medida. Y con una mano en el corazòn, siendo todo lo sincera que nunca alcancè a ser, digo que no me repercutiò en absoluto. Es màs, lo primero que pensè fue - "menos mal que me lo saquè de encima a tiempo y ahora se lo tiene que fumar otra"-. No, no es de resentida, es de valiente; es infumable ese hombre y tengo ovarios para escribirlo.
A la conclusiòn màs ferviente a la que llego es que llorar cura el alma. Si; si yo no hubiera derramado litros de làgrimas, si no me hubieran ardido los ojos, si no hubiera estado a punto de estallar mi nariz por la acumulaciòn de sangre, si no hubiera tenido un dolor de cabeza constante y persistente, taladrante y puntilloso, latente en cada actividad que intentaba realizar para no pensar tanto, si no hubiera dejado de comer literalmente por 4 dìas, si no hubiera estado deprimida hasta el hartazgo.. si no hubiera pasado por todo eso hoy seguirìa enganchada con una persona que no me valora.
El paso del tiempo no es en vano, crecì un poco y aprendì a no tragarme el dolor, a hacer el proceso de duelo un poco menos autodestructivo.
Y me alegra exageradamente. Todos deberìan probar llorar un poco màs seguido, porque llorar no es de dèbiles como yo pensaba y como seguro muchas personas piensan en este preciso momento. Lloren! con lagrimones o lagrimitas, con fuerza o no tanta, con gritos,con sollozos, en silencio; como les salga, como los ayude a extirpar la tristeza. La vida es màs simple si uno evacùa la angustia en el momento que corresponde y no la deja pudrir adentro del cuerpo. Pero eso se aprende con los años, cuando era màs boba no tomaba conciencia ni me hacìa respetar.
Vuelvo al principio del texto y de nuevo considero que no valìa la pena escribir sobre esto porque sinceramente no me interesa. Pero despuès recapacito un poco y caigo en cuenta de que lo ùnico que querìa con estas palabras es recordarme a mi misma y a quien las lea, que llanto no es sinònimo de debilidad y que ante cualquier situaciòn puedo soltar un poco de agua por mis ojos y sentirme mejor en cuestiòn de segundos.
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