No puedo explicar la necesidad imperiosa de ver verde que tengo. Tan simple como eso. Pasto, sol, árboles, plantas. Paz, tranquilidad, silencio. Respirar otro aire, al menos por un ratito.
No aguanto más, necesito desconectarme cuanto antes.
Hoy me levanté con el olor y el sabor en mi memoria de viejos asados. Cuando todavía era costumbre en esta casa comer eso los domingos, cuando me mudaba a lo de melu todos los fines de semana y Fredy cocinaba con tanto amor.
Cuando la tranquilidad se sentía y yo no precisaba escaparme cada dos por tres. Cuando todavía era chica y no me daba cuenta de la dimensión de las cosas, de la gravedad de los asuntos. Cuando el tiempo no me corría.Que buenas épocas! ahí si que no había apuro. No recuerdo con exactitud, pero creo que era feliz.
No puedo estar del todo segura porque la mente humana es así, así de selectiva. Generalmente solo me acuerdo de los buenos momentos y borro los malos.
Que suerte que en dos semanas me voy!!
Y no me pienso comunicar con absolutamente nadie.
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